Filmografía

  • La ciudad quemada (Antoni Ribas, 1976): Transición. La trama se extiende desde la pérdida de las últimas colonias españolas en Ultramar después de la guerra de Cuba, hasta el desencadenamiento de la Semana Trágica.
  • Las Hurdes, tierra sin pan (Luis Buñuel, 1933): Subdesarrollo. Tratándose de un documental, se ciñe al período histórico en que se rodó, la Segunda República.
  • Raza (José Luis Sáenz de Heredia, 1942): Propaganda franquista. La trama se teje en torno a tres fechas históricas: 1898 (Guerra de Cuba), 1928 (Fin de la dictadura de Primo de Rivera), 1936-1939 (Guerra Civil).
  • ¡Ay, Carmela! (Carlos Saura, 1989): Trama. Un trío de cómicos cae en manos del bando nacional. Son contratados por un oficial italiano para actuar. Durante la representación, la protagonista se descubre la bandera republicana, y es asesinada por un oficial franquista.
  • El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973): 1ª Posguerra. Maquis. Dos niñas asisten a la proyección cinematográfica del doctor Frankentein, de James Whale. En su imaginación confunden a un maquis con el monstruo.
  • El viaje a ninguna parte (Fernando Fernán Gómez, 1986): Cómicos de la Legua. Un grupo itinerante de teatro actúa por todos los pueblos de su comarca. Se entrevén las carencias del mundo rural de posguerra.
  • Surcos (José Antonio Nieves Conde, 1951): Autarquía y primeras migraciones. Una familia de campesinos emigra a Madrid para empezar una nueva vida. No todo surge como habían previsto.
  • ¡Bienvenido, Mr. Marshall! (José Luis García Berlanga, 1952): Plan Marshall. Un pueblo se prepara a conciencia para recibir a los delegados del Plan Marshall, que, finalmente, pasan de largo. Al final de la década, se producen reformas legislativas decisivas.
  • Muerte de un ciclista (Juan Antonio Bardem, 1955): Sociedad dividida y primeras manifestaciones anti-franquistas. El atropello accidental de un ciclista por parte de dos automovilistas pertenecientes a la alta sociedad madrileña, deja entrever la distancia entre ricos y pobres, y la hipocresía que subyace en sus relaciones mútuas.
  • El Verdugo (José Luis García Berlanga, 1963): Pena de Muerte. Un verdugo lega su profesión a su yerno para no perder la concesión de un piso antes de jubilarse. Comienza el turismo en masa.
  • La caza (Carlos Saura, 1965): Confrontación social. Unos amigos que se reúnen para cazar en un coto privado, acaban matándose mutuamente. Secuelas psicológicas de la Guerra Civil.
  • Los Santos Inocentes (Mario Camus, 1984): La España rural de los años 60. Un señorito andaluz disfruta caprichosamente de la caza en su propio coto, ayudado por su “secretario” Paco. Este se rompe una pierna, y es sustituido por Azarías, que ha domesticado a una lechuza. El señorito Iván la mata en un arrebato, y Azarías se venga ahorcándole.
  • Solas (Benito Zambrano, 1998): Soledad y marginación. María malvive en un oscuro apartamento, y trabaja ocasionalmente. Su madre ha tenido un marido que la ha maltratado. Ambas se sienten solas. Son fenómenos de plena actualidad.
  • Los lunes al sol (Fernando León de Aranoa, 2002): Paro. Unos amigos que se reúnen en un bar, han sufrido las consecuencias de la reconversión industrial en el sector naval. Las atarazanas se cierran, y muchos se quedan en el paro.
  • La pelota vasca. La piel contra la piedra (Julio Medem, 2003): Terrorismo. Filme de no-ficción cuyo director trata de ofrecer una visión heterogénea del llamado “Conflicto vasco”, con la colaboración de testimonios con posturas ideológicas muy distintas, y en muchos casos, totalmente opuestas entre sí.

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